Hacerse la dura

Este fin de semana hemos tenido una cena de amigos, el que la organizaba decidió que sería divertido un reencuentro de aquella gran pandilla que teníamos. Aquel pandillón surgió en verano, cuando empezamos a irnos con chicos. Contábamos con doce o trece años y una inocencia que no tienen los adolescentes de hoy en día. Ibamos a todas partes en bicicleta y nos pasábamos las tardes en las gradas del campo de futbito. Mientras los chicos jugaban comentábamos sobre ellos hasta que acababan el partido y venían hacia nosotras. Ahí empezaron a surgir las primeras parejitas, amores y desamores que hemos seguido viviendo hasta ahora, que incluso hace poco alguna ha decidido volver a ligar con aquel “primer amor” de cuando teníamos doce años. Aquella gran pandilla se fue disolviendo y aunque algunos hemos seguido en contacto la mayoría se han ido dispersando por el camino, y más aún cuando empezamos la universidad, así que el reencuentro nos pareció una gran idea  a todos.

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En la cena estaba un ex – ligue mío. Fue el típico gran amor de mi adolescencia, creo que puedo decir que fue el primer tío que me llegó a gustar de verdad, el primero con el que me imaginé mi vida ideal, el primero por el que he pasado horas despierta después de que me dejara en casa, sin poder dormir de la emoción y el primero por el que pegué saltos de alegría al ver que me había mandado un mensaje. Por desgracia también fue el primero chico por el que lo pasé mal.

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A ambos nos hizo mucha ilusión volver a vernos, por una cosa o por otra dejamos de ir a los mismos sitios y cada vez nos hemos visto menos, de hecho hacía un par de años que no le veía. Nos pusimos al día, lo típico que tal te van los estudios, que vas a hacer cuando acabes la carrera, Erasmus,  y no podía faltar hablar del tema “novios”. Nunca llegaré a comprender por que siempre tiene que preguntar la gente por ese tema, sobre todo a mí que nunca he tenido un novio y que cuando contesto que no tengo nada la gente se sorprende, o se hace la sorprendida y empiezan a indagar. Están mejor calladitos, un poco de discreción que la vida sentimental de cada una no se tiene que pregonar a los cuatro vientos, y menos cuando no es todo lo buena que a una le gustaría.

Total, que salió el tema y después de contarme él sus líos con unas y otras, darme cuenta que los años no le habían cambiado y contarle yo que no tenía nada (muy a mi pesar por que nunca es agradable contarle a un ligue que no tienes a otro) empezamos a hablar de “nuestra historia” lo pongo entre comillas por que nunca llegó a ser nada, pero fue mucho. Siempre me sentí identificada con aquello de “¿Cómo acabar algo que nunca llegó a empezar?”

En fin, empezamos a comentar sobre nosotros con la misma confianza que teníamos entonces, y es que antes de ligar fuimos muy amigos, de hecho confirmé el famoso dicho de “el roce hace el cariño”. Por eso además de por los muchos años que ligamos llegamos a tener una confianza que probablemente no he vuelto a tener con ningún chico. Volviendo al tema, estábamos comentando sobre nosotros y me dijo que él había estado enamorado de mí pero nunca estuvo seguro de que yo sintiera lo mismo por que no se lo había demostrado, que yo nunca había hecho nada por él. Entonces me acorde de todas las cosas que había hecho por verle, por las que me había sentido ridícula y por las que sigo aguantando las bromitas de mis amigas,  y él sorprendentemente no se había dado cuenta de nada.

Imagen Por él volví a alguna discoteca después de haberme ido a casa, por él fui a tantas veces a la biblioteca de su universidad a pesar de estar muy lejos, por él cambié mis planes y fui a pasar el día con sus amigos, por él  iba andando a casa por un caminos más largo para pasar por delante de la suya y encontrármelo y por él incluso me he levantado de la cama, vestido, maquillado e ido a un bar a ver el fútbol, por él he hecho más cosas que por ningún tío y va y dice que nunca he hecho nada por él.

Desde luego, no sé si los tíos son tan simples como dicen, o yo hacía que todo pareciese casualidad muy bien, cosa que dudo por que nunca se me ha dado bien actuar…  pero llegué a la conclusión que tengo que hacerle más caso a mi amiga Sandra que siempre me dice que a los tíos hay que dejarles claro que nos interesan, no hay que pasarse tampoco, pero hacerse las duras muchas veces, la mayoría, es contraproducente.

 Querida amiga, esto lo escribo en tu honor, por tantas veces que te he discutido que a los hombres no se les debe llamar, ni dejar ver que te gustan. Lo siento, estaba equivocada, ahora pienso como tú es importante que se den cuenta que nos interesan, empezaré a aplicar tu tan repetido “ya no tenemos edad para hacernos las duras” ya que parece que eso de hacer que las cosas parezcan casualidad no me ha funcionado.

 -A.

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17 pensamientos en “Hacerse la dura

  1. Me alegro de que cambie el pensamiento, tanto por una parte como por otra hay el que llamo “juego de orgullo” ( http://vempedernido.blogspot.com.es/2014/03/el-juego-del-orgullo.html ) en el que ninguno quiere demostrar que la otra persona le interesa, los dos se hacen el duro… Pero como tu, creo que esto debería cambiar, por lo que escribes deduzco que somos de edades parecidas y espero que esto solo sea una fase en la vida igual que lo fue desgraciadamente la muy corta fase en la que todos éramos mucho mas inocentes.
    Volvamos a cortejarlas y recemos porque vuelvan a dejarse cortejar..
    Saludos y abrazos, besos para ellas
    V.E

    • Querido Vividor Empedernido,

      Después de leer tu post estoy de acuerdo en que debemos de tener una edad parecida, pero para nada de acuerdo en el final…. Aunque muchas no lo admitamos a la mayoría nos encanta que seais caballerosos, que nos acompañéis a casa y nos inviteis a una copa mano a mano. Y ten por seguro que cuando nos gusta un tío, casi todas tenemos una canción que nos recuerda a él, y que aunque sólo lo sepamos nosotras la consideramos “nuestra canción”

      Saludos,
      A.

      • Querida A.
        No sabes cuanto me alegro de que me digas eso. Aunque veo que no he sabido transmitirlo bien. Por supuesto que os gusta, pero se esta perdiendo por el echo de que tanto ellos como ellas “deben” hacerse el duro. He ahí, la pena. Ojalá, no hubiese tanto oscurantismo y todas se expresaran como tu.

        Saludos,

        V.E

  2. Yo puede que deje una opinión menos “bonita”… Pero en muchos casos, independientemente de que dejes ver que te desvives por ellos, o no lo dejes ver en absoluto, los hombres son bastante egoístas por naturaleza a la hora de lo que su orgullo se refiere. Puede ser que tú gastaras tiempo, ideas, días e ilusiones en verle… y no es que él, no se diera cuenta de nada, es que seguramente consideró que él había hecho mucho más, cuando en realidad no debía haberse movido “tanto” por una chica. Como decían más arriba… fácil y en bandeja de plata “dame tú el beso, que sin explicación, ni trabajo, yo haré el resto”

  3. Me encanta, estoy totalmente de acuerdo. Cuando tenía 14 años estaba empeñada en ser la más dura del lugar… y ahora, con 23, me doy cuenta de que si algo me gusta voy a por ello, y que ir a por ello no es de gente desesperada, sino de gente decidida. Hay que ir a por nuestros sueños, y si uno de ellos es un chico… con más razón aún. Me encanta lo que escribes. xx Ana

  4. Yo con 13 – 14 años era la niña más buena,y por consiguiente la más tonta, del lugar y con los años (y decepciones) mi carácter se ha ido endureciendo. Y ahora que ni yo misma me aguanto, no sé cómo volver a confiar en los hombres, porque parece que con todos con los que me he cruzado tenían un máster o algo parecido en cómo ser el mayor cabrón.

    Os leí por primera vez con la crisis de los veintitantos, pero ahora con este post os habéis ganado una lectora permanente. Me encantáis!

  5. Me encantan tus post, y creo que tienes razón… en realidad yo ahora mismo estoy en una situacion en la que no se si jugarmela o no… pero no se a veces somos un poco tontas, yo en mi caso… me cuesta un montón declararme por ese miedo de tener esa persona tan importante para mí a mi lado y pensar “.. y si lo pierdo? y si no quiere saber nada de mi…? ” porque cuando estoy con el siempre estamos con el juego de q un día habrá algo más de lo que tenemos hoy, cuando estamos juntos todo es perfecto pero entonces me deja en mi casa, sigo con mi vida cotidiana, el con la suya hasta que podamos volvernos a ver y vuelvo a la ansiosa espera! ojalá todas tuvieramos ese coraje jaja

  6. Me encanto el post, soy gran admiradora de ustedes, me he leído el blog completo varias veces y no me canso, me identifico al 100 con todos sus post, es como si describieran todo lo que he pasado y sigo pasando. Xoxo

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