Fat Baobab

Hace ya un tiempo que quiero presentaros Fat Baobab, una marca diferente.

Manuela Lacalle y Beatriz Golderos han creado la marca Fat Baobab de bolsos y complementos. Para ellas su marca simboliza al mismo tiempo la elegancia y la rebeldía, nos encanta como se definen y como se ajusta a lo que nosotras buscamos.

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En Fat Baobab podemos encontrar clutches,  bolsos y diademas, con un gusto exquisito que nos hará destacar en las fiestas y bodas que tengamos o ir comodísima con un bolso todoterreno pero muy estiloso.

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La marca está pensada para chicas dinámicas, cosmopolitas y flexibles, y que busquen calidad a precios asequibles.

Sin más, os dejo fotos aunque os animo a ir a su página web para que podáis ver más de sus productos.

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Espero que os haya gustado!

-A.

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Esta es para vosotros, chicos.

Mis padres se conocieron con veintidós años en una fiesta. Jamás he entendido cómo pudo surgir eso. No me refiero a su matrimonio (no os creáis, doy gracias por mi existencia) sino por el hecho de que hablaron por primera vez en ese ambiente. Mi padre debió de ser espectacular porque, después de desgraciadamente demasiadas experiencias hostiles, es imposible conocer a un hombre decente de fiesta por el simple hecho de que todos se vuelven indecentes. Hacen cosas raras. Así que lanzo una exclusiva a los hombres del mundo titulada “cosas que NO debéis de hacer de fiesta y que muy a nuestro pesar hacéis en cuanto tenéis la más mínima oportunidad”. Ahí va:

1)   Beber ingentes cantidades de alcohol. Esa es la raíz de vuestro mal, de este punto derivan todos los demás. No digo no tomar ni una gotita de alcohol pero si pido moderación. El problema es que os tomáis diez copas y evolucionáis al nivel triple D: depredadores despeinados que huelen a destilería. Y nosotras huimos despavoridas. Si creéis que os parecéis a esto,

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siento deciros que no.

2)   Tocar. Sinceramente no le encontramos la gracia a eso de ir andando tranquila por la discoteca y que un extraño con ojos de loco te agarre del brazo fuerte y no te deje ir. A mí me han llegado a coger cual saco de patatas. Orgullosa digo que el tío se llevo muchos puñetazos en la espalda. Y no chicos, no parece esto tampoco:

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No nos gusta. Peores son los que te tocan el culo. ¿Por qué?, os pregunto. ¿Creéis que os vamos a devolver ese gesto “afectivo” con otro de la misma índole? Nah. Como mínimo os llevaréis una cara de asco que verán todas las demás y así disminuirán considerablemente vuestras probabilidades de ligar.

3)   Bailar. Esa es otra. Sois (por regla general) más altos que nosotras y con más fuerzas. Que un borracho te empiece a dar vueltas y lanzar de un lado para otro cual muñeca de trapo es para nosotras como estar dentro de una turbina. Tengo un amigo que hasta le rompió la nariz a una en un bailecito de estos. Os puedo asegurar que esa chica debió de decir de todo de él menos “me he enamorado”.  ¿Os gusta que os zarandeen? Nosotras somos humanas también y por ende tampoco nos gusta. No os creáis un Patrick Swayze de la vida.

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4)   Soltar “frases misteriosas”. Esta es de las peores tácticas que conozco. Vamos con copa en mano y alegría en el cuerpo, dando vueltas por ahí para que de repente uno te corte el rollo agarrándote del brazo, acercando tu oreja a su boca (porque ni se molestan en hacer lo contrario) y te sueltan una frase con aliento apestoso que la mitad del tiempo ni la oyes por la música o porque ya está tan borracho que no puede ni vocalizar. Suelen ser del estilo de “eres preciosa” o algo así. Y cogen se van. Se pensarán que nos quedamos prendadas. No. Acto seguido vamos a nuestras amigas y se lo contamos, finalizando con un “qué pringado” y el apoyo de todas. Hay un chico con el que he coincidido ya varias veces y siempre me lo han presentado como si no le conociese, él borracho. La última vez me soltó “eres guapísima, ¿por qué no nos han presentado antes?” ¿Estás de broma no?

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5)  Ligar con otras. Típica situación: sales de fiesta para ver si coincides con el chico que te gusta. Sabes que tú le gustas a él también. Haces malabares durante toda la noche entre amigas y whatsapp para que vayáis al mismo sitio. Por fin llegas, te saluda y empieza a ligar con otras mientras que te mira. Él piensa “mira qué solicitado estoy e interesante soy, voy a hacerme el duro, la pongo celosa y en cuanto la haga un poco de caso, se volverá loca”. Ella piensa “otro más que no ha merecido la pena”. Luego os preguntaréis que por qué ha pasado tanto de vosotros el resto de la noche.

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Estoy totalmente convencida que si siguieseis estas indicaciones todas seríamos mucho más felices.

 

Con mucho cariño.

-Z.